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A ese Vecino, Yo no lo Quiero

domingo, abril 15, 2007

A unas pocas cuadras de mi casa existe una antigua casona, de gruesos muros y altas ventanas. Pintada de blanco, entre la casona, los jardines y bodegas, ocupa casi una hectárea (10.000 m2). Unas grandes palmeras dan la bienvenida a una escalinata de baldosas albinegras, maderas talladas en el pasillo de la entrada, un amplio pasillo , con un techo altísimo, todo de madera, hacen alzar la vista. En el techo, un tragaluz de vidrios de colores. Huele a tiempos pasados, a tiempos antiguos, cuando esta casa ocupaba toda la cuadra, mucho, mucho antes de que yo naciera. Desconozco la historia de esta antigua casa. Estubo ocupada por un centro de ayuda a menores, y ahora por una universidad privada. Es parte del paisaje del barrio, una de las pocas casonas antiguas que han sobrevivido terremotos, abandono y desidia.

Pero un nuevo vecino se instala en el barrio, y llega echando abajo todo esto. Llega con gente, con máquinas, con dinero y con "progreso". La antigua casa dejará paso a una construcción sin espíritu, sin alma y sin historia : un Líder Vecino.

La tranquilidad del barrio será transtornada. De ser una calle tranquila, casi peatonal, pasará a estar llena de camiones, autos y gentes. De ser algo bello a la vista, será una mole blanca con letras azules, igual a otras moles de fierro blanco con letras azules que se esparcen por el país. La arcilla y la madera dejarán paso a los fierros y al plástico. La quietud del jardín, a la aridez de un estacionamiento.

No es que esté en contra de la competencia, ni del comercio, ni del aumento en las fuentes de trabajo. Pero es que ya existen 2 supermercados, y a solo algunos kilómetros de distancia, hipermercados y grandes tiendas. Todo para 40.000 habitantes. Y ya fue demolida una antigua casona estilo georgian para construir un Santa Isabel ¿será necesario seguir derribando parte de la historia para dar paso a más supermercados? ¿Será necesario terminar con la vida de un barrio para que la municipalidad gane varios millones y para que el Señor Ibañez tenga un supermercado más?

Cuando comenté esto , varias personas me dijieron ¿pero Álvaro, que puedes hacer tú?. Esa pregunta me ha quedado rondando por varios días ¿qué puedo hacer yo?, ¿mandar cartas a los diarios, organizar a los vecinos, armar protestas, patalear en mi blog?¿ poner una bomba? Lamentablemente, la gente del barrio parece ignorar lo que se viene, o puede creer que será una bendición, o les da lo mismo. A mi no me da lo mismo. No me opongo al progreso, pero creo que se puede compatibilizar armónicamente con el espíritu de la gente y con la vida de barrio. Al final , lo que está en juego no es un supermercado más o menos, sino en qué tipo de ciudades queremos vivir.

Y yo, a ese vecino, no lo quiero en el barrio.

( Unas fotos que encontré de la casa que quieren demoler, y del barrio que cambiará para siempre)