Don Otto

martes, abril 01, 2008


Zollnerallium andinum, alliácea cordillerana de Chile y Argentina.

El otro día me encontré con la tía Eliana. Le presenté mis respetos aunque ella no me reconoció, difícil que lo hiciera si cuando ella me hizo clases yo era un despistado universitario que se sentaba al fondo de esas grandes salas y cabeceaba en sus clases. A la tía la denominabamos así por su simpatía y por su inmensa alegría que demostraba cada vez que nos hablaba de la taxonomía y sistemática vegetal.

Empezamos a charlar, a recordar a profesores y alumnos: ¿ recuerdas a don Otto? me dice de improvisto- falleció en diciembre pasado - y su rostro se apaga por unos segundos.

Si, le respondí, falleció su maestro tía. El maestro de muchos, en realidad. Empieza ella a recordar anécdotas de él, cuando iban a los cerros a buscar muestras vegetales y terminaban siendo perseguidos por perros o amenazados por guardias que creían que estaban robando. La tía se ríe. Don Otto nunca me hizo clases. Cuando ingresé a la Universidad él ya se había retirado del mundo académico, pero no el de la investigación. A pesar de su avanzada edad y de estar prácticamente ciego y sordo, seguía viajando hasta Valparaíso, subiendo los cuatro pisos para llegar al sector del "laberinto" e instalarse en el laboratorio de botánica a seguir estudiando e investigando.Algunos viejos colegas me cuentan que sus clases eran un suplicio,difícil era entenderle la letra y lo que hablaba, pero a pesar de ello se hablan de él con un tono reverencial, el tono de voz con el cual uno se refiere a alguien importante.

Una vez le llevé una muestra para que me ayudara a clasificarla. No sabía bien de qué árbol era y pensaba que debido a su escasez sería un bonus tenerlo en mi herbario. Le llevé la rama que tanto me había costado conseguir, él la ve, la acerca a sus grandes lentes, le saca algunas hojas, rompe las ramas, muele las hojas, las olorosa, las muerde, sigue picando, me devuelve un montón de palitos y hojas desmenuzadas y sin mirarme me dice: ¡¡¡tráigame una muestra con flores ¡¡¡¡........ quedé descorazonado, tanto que me costó sacar la rama y ahora tenía solo un montón de palitos en mi mano. Gracias don Otto. Pero él era así, estricto y metódico.

Don Otto debe ser el más grande botánico que ha habido en nuestro país. A pesar de haber nacido en Hanau, cerca de Frankfurt, dedicó su vida al estudio de nuestra flora con una pasión desmedida. Recorrió todo Chile, desde Visviri hasta el Beagle, escaló montañas y se internó en los impenetrables bosques sureños. Fue profesor, académico y maestro de varias generaciones de alumnos secundarios, biólogos y agrónomos a quienes transmitió parte de su casi infinito saber sobre nuestra flora, esa misma que tanto nos empeñamos en destruir. Financió de su propio bolsillo viajes a todo Chile y el extranjero, manteniéndose activo y publicando hasta los 98 años.

Pero la tía está preocupada. El herbario de don Otto, el más completo del país, con 23.000 muestras vegetales ordenadas en el garage de su casa en Quilpué, tiene un futuro incierto. No quizo donarlo a nadie, ni a la UCV donde años atrás le impidieron el acceso al laboratorio por motivos de salud, ni la U de Concepción por el rechazo que le hicieron de sus papers en sus últimos años. Ahí está el herbario, miles de sobres de papel arrumado en estantes, nuestra riqueza vegetal y más de 50 años de estudio sin un destino claro. La pérdida del herbario sería una tragedia irreparable.

La memoria de don Otto sigue viva. El laboratorio de fitogenética molecular de mi alma mater lleva orgullosamente su nombre, un homenaje que se realizó en vida a tan destacado investigador. Pero más importante aún, su nombre perdurará por muchos años de la forma más hermosa posible: Alstroemeria zoellneri, Senecio zoellneri, Zollnerallium andinum y varias otras son plantas que él describió y les dió su taxonomía y su nombre científico y que llevan su nombre esparciendo sus semillas por nuestro país y su recuerdo en generaciones de estudiantes amantes de nuestra diversa y a veces ignorada flora nacional.

29 desvariados han opinado:

Papelucho dijo...

y la floripondox? con tecito verde pa lapena.

Pamela dijo...

Conmovedora historia, que espero tenga un final feliz. Hay muchos don Ottos en nuestro país, su trabajo a veces se pierde por la necedad de alguno.

Tengo un premio para tí en mi blog....nos vemos

clauarroyo dijo...

Que lástima la pérdida de Don Otto, ya que podría haber hecho alguna donación para haber continuado el legado, ojalá algún familiar se encargue de el herbario, me gustan mucho las alstromerias y hoy son muy reconocidas después de haber sido silvestres.

Saludos.

Claudia sandia dijo...

y cuantos Otto,,estan por hay y nadie nisiquiera ve su trabajo...

saludos

Jaime Ceresa® - Cambia tu link a http://revistalapagina.com dijo...

Buena historia...Maestros van a haber siempre..de esos que por método o humanidad nos marcan..yo tengo uno, a Dios gracias, sigue vivo.

Cuídate

Roxi dijo...

hola Álvaro, pasé ayer por acá y no alcancé a opinar. Después me quedó dando vueltas tu narración, e imaginaba a Don Otto tan apasionado por su quehacer, por su oficio, y me dio un poco de envidia.
Que lindo creer tanto en algo, amar tanto algo y dedicarle tu vida por completo.
Impresionante ser así, imagino que cada vez queda menos gente así, con tanta convicción.
Que bueno que lo conociste
Un abrazo!

vesania dijo...

Maestro conoci uno, enrealidad uno en cada ciclo de estudio, gente que marco mi vida y siguen presentes en mi de una u otra forma...

He de esperar que puedan rescatar ese herbario, tal vez su familia este dispuesta a donarlo a algun lugar o persona que le de un buen lugar...


Saludos

Fernando dijo...

Admirable persona, con la pasion que hacen su trabajo, logran motivar a muchos que tienen la fortuna de conocerlos.
Es triste ver que mayoría de las personas solo hace su trabajo por necesidad.
Saludos

Alma dijo...

Me gustó la historia de don OTTO. Pocos quedan tan apasionados por su trabajo, que al final se transforma en el motor que les mantiene vivos. Morir tranquilo después de haberlo dado todo por la vocación. Así vale la pena haber vivido querido amigo desvariado.

Espero que estes muy bien

Te mando miles de besos y abrazos :D

Saludos

Angélica dijo...

Ah! yo también admiro a don Otto a través de tu escrito. Me gustó el cariño con que narraste la historia. Seguro será una pérdida muy importante, ojalá su legado lo continúe otra persona tan apasionada por la investigación como él.

Así que gracias a él hoy conocemos el nombre de las Astroemerias? me encanta! son flores silvestres, pero son tan hermosas.

Qué rico debe ser poder investigar la flora. Me gustaría poder conocer toda esa gama de flores que nace en el desierto florido cada vez que el año es lluvioso.

Me gustó tu post Alvaro. Me gustan las flores y me gustó el profesor.

Ani dijo...

Siempre hay un Don Otto que está cerca de nosotros, el problema que a veces no pareciamos lo que se tiene.
Ojalá y de alguna manera continue ese legado y no se pierda..

Un beso

PuTa dE pLáStikO dijo...

murió don otto, murió la flor
la flawer pa los pulentos.

difusa dijo...

Alvaro, esto es atroz. No puede quedar así. Yo soy exUCV. Instituto de Letras, nada que ver con lo tuyo (Laberinto me dio risa), pero algún contacto más que mal. Ahora es Pontificia, que los curas sirvan para algo!!! Hay que moverse!

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

Recuerdo a un Maestro así que tuve en mis años de Pedagogía...Don Eusebio Flores, Profesor de Geografía; tuvo de Maestro a Don Juan Gómez Millas, lo exiliaron, formó una escuela de geógrafos en Costa Rica y volvió a Chile...es una soberana injusticia que no se le haya otorgado aún el Premio Nacional de Educación.

Hace poco, en medio de mi trabajo, me encontré con él caminando por Santa Elena hacia el Sur...vagamente me recordó, pero lo hizo.

¿No será posible contactarse con el Museo de Historia Natural o el Jardín Botánico para preservar el herbario de Don Otto? Habría que considerar esas opciones. Saludos cordiales.

Lluvia dijo...

Hermoso relato, sobretodo porque trasmites la pasion de un maestro dedicado, de eso que hay muy pocos en realidad. Pero gracias a Dios en medio de nuestro aprendizaje siempe existe un Don Otto, en mi caso varios! psicologos y pedagogos que aman su carrera y que tengo el honoe de tenerlos de profesores y guias!

Gracias por la visita :)

Cuidate!

Roxi dijo...

Hola Álvaro, pasaba a saludar.
¿Qué tal tu fin de semana?
Espero que tengas una semana muy, pero muy linda.
Un abrazo!

Negra dijo...

que buena historia, me recuerda a una conversacion que tuve con un amigo el viernes acerca del sentido de buestras vidas, a el no le produce mucha gracia un carton de antropologo y prefiere un oficio... mientras tenga sentido y el alma se hinche al hacerlo todo bien, buena por los don ottos y los sentidos que le damos a nuestra existencia.
saludos.. que tenga una buena semana!

venezuelallaidy dijo...

Que triste es dedicar toda tu vida a una labor tan amplia como la botanica y que dejen perder tu trabajo.

Saludos!!!!

Enigmatiko© dijo...

Un bello homenaje a aquellos que se destacan ante otros.
Salu2
Nos vemos

Clau dijo...

que fuerte lo que cuentas
saludos y gracias por pasarte por el boliche te estare esperando nuevamente jijijij

Irantzu dijo...

Cuantos legados por ahi que se pierden, que pena.
Interesante tu historia, un poco de pelicula con los paseos de tu profe y don Otto buscando plantas...
A el me lo imagino MUY personaje, mira que "traigame una rama con flores"... yo me pongo a llorar si me sale con eso despues de destruir mi tesoro, encima nunca supiste q planta era, o si?

franco ferreira dijo...

Que buena columna. Que bonito homenaje. Me gustó mucho porque me hizo viajar entre la risa y la emoción. Y no estoy hueviando. Gran columna, estimado amigo.
Y ojalá no se pierda el herbario de don Otto. No hay que olvidar que Quilpué (ciudad de la que soy oriundo) tiene una pequeña maldición. Ahí tiene usted la colección de libros de don Archivaldo Peralta. Otr de esos viejecillos eruditos, a quien se le quemó todo su archivo histórico en esa linda ciudad.
un abrazo y seguiré visitándole.
Nos estamos leyendo ;)

Slow like honey dijo...

Linda historia, me dieron ganas de llamar a alguno de esos profes que marcan con las cosas importantes que enseñan y la forma en la que llegan a la vida


Saludos

Lilith dijo...

linda historia la de don Otto
hay profes que te marcan
yo tengo algunos ;9 me hizo recordarlos


hace rato que no pasaba
mil disculpa
besos^^

Camy-chan dijo...

Ojala que tenga un futuro más cierto sus investigaciones, es genial que hayas tenido la posibilidad de conocerlo y más aun compartir algo de él con nosotros

Sayonara=^.^=

Pretty Hate Girl dijo...

Me dio penita la historia
Pero aun sigo asombrada por la sensibilidad que logras expresar con cada linea

Besos

Pretty Hate Girl dijo...

a todo esto wenos los videos de Interpol
y la cronica sobre el apoyo militar de islandia a USA.

En mayo en el Centro Arte Alameda estrenaran el docu-peli de Sigur Ros, sera muy interesante verle

Julieta Urbana dijo...

Que especial el viejito, es dificil encontrar personas así de dedicadas.

Saludos.

Rag Doll dijo...

Qué bonito homenaje le has hecho a don Otto. Y sí, es bastante difícil encontrar personas tan dedicadas y apasionadas por algo hoy en día, me deja un saborcito a envidia sana.

Saludos!